Todo lo que debes saber para trabajar como animador infantil

La pregunta fundamental es la siguiente: ¿es posible ganarse la vida exclusivamente con la animación infantil?

La respuesta corta sería: en principio, sí.

Yo lo hago y soy una persona corriente, igual que tú. No tengo nada de especial, aparte tal vez de saber cómo entretener a los niños.

Ahora bien, que te puedas o no ganar la vida con la animación infantil depende de muchos factores, y uno fundamental es en qué parte del mundo vives.

En algunas zonas es posible que llegues a ganar lo bastante como para vivir de esto. En otras, simplemente no.

Incluso en el llamado “mundo desarrollado” puede haber tremendas diferencias entre zonas diferentes.

A modo de ejemplo, la media de ingresos anuales de un payaso en Estados Unidos puede ser hasta cuatro veces menor de lo que se puede llegar a ganar en Hong Kong.

Cómo ganarte la vida con la animación infantil

¿Qué es la animación infantil?

Antes de continuar, y para evitar confusiones, debo aclararte qué es para mí un animador infantil.

El término animación infantil es muy amplio y puede sugerir conceptos muy distintos: desde las actuaciones infantiles de payasos y magos hasta las actividades de los monitores de tiempo libre.

Para algunos, un ejemplo de animador infantil sería un cantautor infantil (como Xesco Boix).

Para otros, en cambio, un animador infantil sería más bien alguien que hace figuras con globos en una feria.

Naturalmente, todos los conceptos són válidos. En el caso que nos ocupa, sin embargo, cuando digo “animación infantil” siempre quiero decir actividades artísticas de entretenimiento de niños.

De la misma forma, cuando digo “animador infantil” me refiero a un artista que entretiene a los niños con su actuación.

Hecha esta aclaración, vamos al meollo del asunto.

 

Show business = Show + Business

David Ginn es un mago de Atlanta especializado en magia para niños. Sus libros me guiaron en los inicios de mi carrera, cuando no sabía nada de este negocio. A él debo agradecer una cosa fundamental, ya que gracias a sus escritos pude entender la esencia del show business.

Esta expresión se refiere a lo que en español se llama el mundo del espectáculo, es decir, el negocio del entretenimiento, del cual la animación infantil también forma parte.

Pero yo prefiero “show business” a “mundo del espectáculo”, ya que la expresión inglesa es brutalmente descriptiva y sintetiza en dos palabras la clave de todo.

El show (espectáculo) y el business (negocio) son los dos ingredientes esenciales para ganarte la vida con la animación infantil.

Veamos por qué.

Show

Para ganar dinero necesitas tener algo que vender, es decir, un producto.

En este caso, tu producto será tu espectáculo, tu actuación. Lo que tú sabes hacer, y por lo que pedirás dinero.

Si tu espectáculo es bueno, tus clientes pagarán tus honorarios contentos, y estarán deseando que vuelvas el año que viene. Hablarán bien de ti, y le comentarán a otras personas que lo hiciste genial y que los niños se lo pasaron en grande.

Eventualmente, algunas de esas personas que han oído hablar de ti también te contratarán y se transformarán en nuevos clientes.

A su vez, estos nuevos clientes hablarán bien de ti a otras personas, de lo cual se derivarán nuevas actuaciones.

Si todo va bien, con el tiempo esta rueda irá creciendo y dará origen a lo que podríamos llamar un “colchón de clientes”, es decir, un grupo de clientes más o menos fieles que te contratarán con cierta periodicidad (cada año, cada dos años…), al que se añadirán los clientes esporádicos que conseguirás cada año.

Tu colchón de clientes será lo que te permitirá ganarte la vida con la animación infantil.

Pero para que esto ocurra es indispensable que tengas un buen espectáculo.

Si la calidad de tu espectáculo no es buena, te costará mucho fidelizar clientes. Solo conseguirás actuaciones únicas, las cuales no producirán nuevas actuaciones los años venideros. De esta manera no podrás construir un colchón de clientes lo suficientemente sólido como para vivir de la animación infantil.

Business

Sin embargo, no basta con que tengas un buen espectáculo.

Por genial que seas, nadie va a venir a tu casa a contratarte. Tendrás que moverte , y darte a conocer .

De acuerdo, de tanto en tanto tal vez consigas algunos bolos sin hacer nada. La gente de tu círculo local (tu familia, tus amigos, los amigos de tus amigos…) eventualmente te ofrecerán alguna actuación aquí, otra allá, lo cual te proporcionará un dinero extra que siempre viene bien.

Pero no me estoy refiriendo a conseguir un dinero extra, sino a ganarte la vida.

Y la realidad es que si no tienes una estrategia de negocio que funcione, no podrás ganar la suficiente cantidad de dinero como para vivir de la animación infantil.

En resumen, para ganarte la vida con la animación infantil debes ocuparte de dos áreas esenciales: el show y el business.

Vamos a ver cómo mejorar estas dos áreas.

 

Cómo mejorar tu show: actúa, actúa y actúa

La teoría es muy importante. Es fundamental leer y estudiar. Pero los oficios se aprenden realmente con la práctica.

En este aspecto, la animación infantil no es diferente de cualquier otro oficio. Por lo tanto, para mejorar tu espectáculo es esencial que actúes regularmente delante de los niños.

Cuantas más veces, mejor. Mientras más veces actúes, más experiencia adquirirás.

Practicar en solitario también es importante, sobre todo si tu actuación implica habilidades como los malabares o tocar un instrumento musical.

Pero la práctica en solitario tiene una limitación fundamental: le falta el feedback que te da el público.

Más de una vez había creado, en la tranquilidad de mi casa, escenas supuestamente divertidas y que luego, a la hora de la verdad, no hacían reír a nadie.

El público será tu mejor maestro. Si lo escuchas con humildad te dirá cómo mejorar tu espectáculo. Las reacciones de los niños son sinceras y espontáneas, y te dirán claramente qué funciona y qué no funciona.

You’ve got to crack a few eggs to make an omelette

Quiere decir: “Necesitas romper algunos huevos para hacer una tortilla”, es decir, no puedes conseguir un buen resultado sin pasar por algunas cosas desagradables.

Lo que quiero decirte es que para mejorar la calidad de tu espectáculo necesitas pasar el mal trago de ser “malo” para que puedas llegar a ser “bueno” más adelante.

Sin la práctica constante no puedes mejorar. Necesitas poder representar muchas veces tu espectáculo para pulirlo y lograr que brille como un diamante.

Pero aquí aparece un problema. ¿Cómo vas a conseguir tus primeras actuaciones si espectáculo no es bueno? ¿Quién te va a contratar si tu show es mediocre?

Esto es un problema serio, porque si no tienes un buen espectáculo no te contratarán y no podrás actuar regularmente. Y si no actúas regularmente, no podrás mejorar tu actuación con la práctica.

¡Es un pez que se muerde la cola!

Te propongo tres ideas para que el pez deje de morderse la cola y puedas realizar las primeras funciones indispensables para pulir tu actuación. A mí me ayudaron cuando comencé, y espero que también te sirvan a ti. 😉

Idea #1: haz un cursillo

Como te comenté antes, es muy importante la formación. Pero no te limites solo a leer libros y ver vídeos. También es bueno que realices cursos presenciales relacionados con la rama del arte a la que te quieras dedicar (mimo, clown, magia, malabares, música…).

Si realizas un curso presencial, inevitablemente realizarás ejercicios delante del público (es decir, los otros participantes del curso), lo cual será una buena ocasión para foguearte y mejorar tu arte con la práctica.

Sin embargo, hay una limitación importante en el caso de la animación infantil, ya que tu espectáculo está destinado a los niños y no a los adultos, y los demás participantes del curso serán adultos.

Así, realizar talleres te servirá para adquirir tablas y mejorar tu arte, pero lamentablemente no te servirá para calibrar adecuadamente tu actuación de cara al público infantil.

Idea #2: haz bolos sencillos que te permitan equivocarte

No es lo mismo que el ayuntamiento de tu ciudad te contrate para actuar en el auditorio municipal delante de 300 niños, que animar la fiesta de cumpleaños de tu querido sobrino.

Tal vez no estés preparado todavía para lo primero, pero probablemente sí que podrás hacer lo segundo.

Mis primeras actuaciones infantiles fueron animaciones en fiestas de cumpleaños que hice junto con mi novia, hace más de 20 años.

En esa época yo estaba haciendo mis pinitos en el mundo del teatro. Había estudiado arte dramático, pero no sabía nada de animación infantil, por lo que las primeras actuaciones fueron un desastre.

Sin embargo, también fueron una gran escuela, ya que me permitieron experimentar por primera vez las reacciones reales de los niños. (De paso, también comprendí que todo lo que había aprendido en el teatro me serviría de bien poco en este nuevo camino).

Idea #3: actúa en la calle

Actuar en la calle puede ser muy duro, pero se aprenden muchas cosas. Puede ser una manera muy potente de probar nuevas ideas y mejorar tu capacidad de improvisar.

Si te decides por esta opción, ten en cuenta que deberás buscar un día, hora y lugar donde hayan niños paseando con sus padres. Por ejemplo, un paseo concurrido de tu ciudad en un fin de semana.

Eso sí, antes que nada, por favor averigua si las ordenanzas municipales permiten (o al menos toleran) las actuaciones en la calle.

No sea que, cuando estés en plena actuación, llegue la policía y te haga pasar un mal rato.

 

Cómo mejorar tu business: crea un plan de negocio enfocado a generar ingresos con la animación infantil

Te aconsejo que diseñes un plan de negocio adaptado a tu realidad.

Si no sabes por dónde comenzar, aquí tienes un esquema que puedes usar como modelo. Se compone de cinco etapas:

  1. Define tu nicho
  2. Define tu zona geográfica
  3. Define tus clientes potenciales
  4. Diseña un plan de negocio anual
  5. Pon en práctica tu plan de negocio y ajústalo a la realidad

Vamos a ver a fondo cada una de estas etapas.

1. Define tu nicho

Si decides dedicarte a la animación infantil ya has dado el primer paso para definirte, ya que estás delimitando claramente cuál será tu público principal (los niños).

Sin embargo, aún deberás focalizarte más, ya que la animación infantil es un mercado demasiado amplio donde existen diferentes nichos. Por ejemplo:

  • fiestas de cumpleaños
  • espectáculos para fiestas mayores
  • eventos para empresas
  • actuaciones en escuelas
  • funciones en bibliotecas públicas
  • actividades para guarderías
  • etc.

Cada uno de esos nichos tiene características diferentes, clientes potenciales diferentes, presupuestos diferentes…

Si estás comenzando, en mi opinión no es una buena estrategia intentar hacer “un poco de todo”. En vez de eso, concentra todas tus energías en un solo nicho.

Más adelante, cuando ya te hayas consolidado en ese nicho, si lo deseas puedes intenta abrir un nuevo campo.

Así que el primer paso para diseñar tu plan de negocio es meditar a fondo sobre esta cuestión: ¿qué nicho vas a escoger?

2. Define tu zona geográfica

¿Cuán lejos quieres desplazarte para hacer una actuación? ¿Te limitarás a hacer actuaciones únicamente en tu ciudad, o estás dispuesto a ir más lejos? ¿Cuánto más lejos, exactamente?

Debes delimitar geográficamente el alcance de tu negocio, de manera que puedas concentrar tus esfuerzos en conseguir los clientes potenciales que estén dentro de tu área.

3. Define tus clientes potenciales

Una vez que has delimitado tu nicho y tu área geográfica, ya estás en condiciones de poder definir quiénes serán tus futuros clientes.

Tus clientes potenciales serán aquellos que cumplan dos condiciones:

  1. Están potencialmente interesados en tus servicios.
  2. Viven y/o trabajan dentro de tu zona geográfica.

Por eso es tan importante que te esfuerces en definir bien tu nicho y tu zona geográfica, ya que estos dos puntos marcarán quiénes serán tus clientes potenciales.

A su vez, tus clientes potenciales definirán toda tu estrategia posterior.

Vamos a verlo con dos ejemplos.

Caso A. Supongamos que decides trabajar el nicho de las fiestas infantiles de cumpleaños, y que defines como tu área geográfica la zona metropolitana de tu ciudad. En este caso, tus principales clientes potenciales serán los padres de los niños de 3 a 10 años de edad que vivan en tu ciudad y las ciudades adyacentes.

Caso B. Imaginemos ahora que decides concentrarte en el nicho de las actuaciones para bibliotecas públicas, y que tu zona geográfica lo definirá un radio de 200 km desde tu casa. Ahora tienes un mercado totalmente diferente: el caso B es mucho más concreto y definido que el caso A, aunque tiene muchos menos clientes potenciales que este.

En el caso A podría haber 300.000 padres que, en teoría, podrían llegar a contratarte, pero con los cuales te será muy difícil contactar directamente.

En el caso B, en cambio, quizá haya 300 bibliotecas que eventualmente puedan necesitar tus servicios. A diferencia del caso anterior, ahora sí que podrías averiguar fácilmente la dirección, el teléfono y el email de tus clientes potenciales (ya que son entidades públicas).

Es bastante evidente que el caso A y el caso B necesitarán estrategias totalmente diferentes.

(Por cierto, que no te engañen los números: probablemente tendrías más éxito vendiendo tus servicios a 300 clientes potenciales bien definidos, que no a 300.000 clientes potenciales heterogéneos y desconocidos).

4. Diseña un plan de negocio anual

A estas alturas ya has definido tres aspectos fundamentales:

  1. Sabes a qué nicho de la animación infantil te vas a dedicar.
  2. Has definido el área geográfica donde trabajarás.
  3. Gracias a los dos puntos anteriores, sabes quiénes son tus clientes potenciales.

Ahora deberás dedicarte en cuerpo y alma a trabajar tus clientes potenciales siguiendo la estrategia definida en tu plan de negocio anual.

Te explico por qué he añadido la palabra anual.

Este trabajo tiene ciclos bien definidos: unos meses son más idóneos para hacer contactos, otros para mejorar tu espectáculo, otros para hacer ofertas, otros para representarlo…

Un buen ejemplo es el trabajo del campo. ¿Cómo te organizarías si esa fuera tu ocupación? No tendrías más remedio que organizar tus labores desde la perspectiva de todo el año:

  • Durante la primavera te dedicarías a arar y sembrar tus campos.
  • En el verano cuidarías que tus cultivos crezcan bien, y comenzarías a recolectar.
  • Cuando llegue el otoño, dedicarías la mayor parte del tiempo a la recolección.
  • Finalmente, aprovecharías el invierno para reparar la maquinaria, y también para comprar semillas y fertilizantes de cara al próximo año.

La animación infantil y muchos otros negocios también funcionan así. Hay meses más adecuados que otros para hacer diferentes tareas.

Por eso necesitas planificar una estrategia anual.

Los meses más propicios para realizar cada acción no son universales, ya que dependen de las características específicas de tu nicho y de tu área geográfica. Así será tu tarea descubrir cuáles són los meses más idóneos para realizar cada acción.

Si no sabes cómo plasmar un plan de negocio de manera visual, te recomiendo que utilices MindMeister. Es una aplicación muy intuitiva para hacer mapas mentales, y te irá muy bien para visualizar tu estrategia. (No necesitas comprar la versión premium, con la gratuita tendrás más que suficiente para comenzar).

5. Pon en práctica tu plan de negocio y ajústalo a la realidad

Dicen que no hay un plan de negocio que aguante más de cinco minutos en el mundo real.

Una cosa son las fantásticas ideas sobre el futuro que visualizamos en nuestra mente, y otra muy diferente es cómo van las cosas en la realidad.

Aunque le dediques mucho esfuerzo, lo más probable es que tu primer plan de negocio tenga muchos errores. Contratiempos con los que no habías contado, meses que no sabías que debías aprovechar para hacer esto o lo otro, acciones imprescindibles que no realizaste, y mil cosas más que se te pasarán por alto.

No te desanimes.

Piensa que el principal valor de tu primer plan de negocio es que te estás poniendo en movimiento. Estás dando el primer paso.

Intenta llevar tu plan de negocio a la práctica lo mejor que puedas, a pesar de los errores, y no temas añadir o cambiar todo lo que necesites mejorar.

También es muy importante que apuntes los cambios y ajustes que necesitarás hacer de cara a la temporada siguiente.

Por ejemplo, si empiezas a poner en práctica tu plan de negocio en octubre, y luego descubres que el mejor mes para vender tu espectáculo es setiembre, sigue adelante tan bien como puedas, pero no olvides apuntar en tu plan de negocio del año siguiente que deberás contactar a tus clientes potenciales en setiembre.

De esta manera, cada año mejorarás tu plan de negocio añadiendo lo que le falta y corrigiendo los errores del año anterior.

Llegará un día en que tu plan de negocio estará optimizado y funcionará como un reloj. 😉

 

Ventajas y desventajas de ganarte la vida trabajando en la animación infantil

Si tienes el deseo de dedicarte a este oficio, debes ser muy consciente de lo que tiene de bueno y lo que tiene de malo.

Te diré primero lo peor, para que no te pille desprevenido.

Lo peor

El principal inconveniente de trabajar como animador infantil es, sin duda, la inestabilidad económica.

Una semana ganarás mucho dinero, la siguiente nada, la siguiente un poco, luego nada durante dos semanas, otra semana muy buena, luego casi nada, etc.

Estas subidas y bajadas económicas pueden llegar a ser muy estresantes, especialmente si tienes personas a tu cargo y facturas que debes pagar regularmente.

Lo mejor

Tendrás un trabajo que, en muchas ocasiones, te hará tan feliz que te dará vergüenza.

Te pagarán por pasártelo bien y por hacer felices a los niños, y de paso a los adultos. No hay muchos empleos así, ¿verdad?

Si tienes un espíritu emprendedor, apreciarás lo gratificante que es ganar dinero con tus ideas. A fin de cuentas, tus espectáculos han sido creados por ti, y la manera de venderlos también.

Te sentirás libre. Si has estado encadenado a un trabajo que no te gusta, esto será la gloria para ti.

 

Si estás pensando dedicarte a la animación infantil…

Mi consejo es que empieces poco a poco.

No te lances a la piscina de golpe, a menos que no tengas nada que perder o que tu situación económica sea muy desahogada.

Si tu trabajo actual no te gusta y quieres cambiarlo por este, no lo dejes todavía. La animación infantil es un negocio arriesgado, y es mejor empezar poco a poco.

Haz tus primeras actuaciones compaginándolas con tu trabajo actual.

No te fijes mucho en la calidad de tu espectáculo, sino más bien en cómo te sientes tú.

Aunque el resultado de tus primeras actuaciones no sea bueno, escúchate a ti mismo. ¿Te lo pasaste bien en algún momento? ¿Te gustó trabajar con niños? ¿Hay algo dentro de ti que quiere probarlo nuevamente, se te ocurren nuevas ideas que podrían funcionar?

¿Qué te dice tu intuición?

Si la respuesta es más o menos positiva, sigue intentándolo un tiempo más. Mejora tu espectáculo, sube un poquito tus honorarios, diseña un plan de negocio que sea compatible con tu trabajo actual y compagina las dos actividades.

Y más adelante, cuando tengas tablas, un espectáculo potente y un plan de negocio factible, si te sientes absolutamente decidido, puedes dar el salto e intentar convertirte en un animador infantil a tiempo completo.

Pero te lo repito una vez más, por favor, no des este salto antes de tiempo.

Siéntete libre de comentar cualquier duda que tengas. Te ayudaré a resolverla con mucho gusto.

 

Me dedico a hacer talleres de formación y espectáculos infantiles que combinan el arte del clown con la magia y los títeres. ¡Disfruto mucho con mi trabajo!